El Amor de Dios y la Eternidad Realmente Revelada

Assumption of the Devine and Holy Virgin Mary by Peter Paul Rubens
2–3 minutes

En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo. Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.  Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria. Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo. Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.

Isaías 6: 1-5

Dichoso el que se ocupa en la realidad y se interesa por tener inteligencia, que pone atención al camino que ella sigue y se fija en sus senderos; así puede salir a buscarla y mirar dónde se encuentra. Mira por las ventanas de la casa de ella y escucha a su puerta. Acampa junto a su casa, asegurando la tienda en sus paredes. Pone su habitación junto a ella para vivir feliz en su vecindad. Pone su nido en sus ramas y pasa la noche entre sus hojas. A la sombra de ella se protege del calor, y vive por ella resguardado.

La sabiduría se alaba a sí misma, habla con orgullo en medio de su nación; delante de la asamblea del Altísimo y de sus ángeles, dice con orgullo; Yo salí de la boca del Altísimo y cubrí la tierra como bruma. En el cielo tenía mi cuerpo; mi trono estaba sobre una columna de nubes. Yo sola recorrí la bóveda celeste y atravesé lo más hondo del abismo. Reiné sobre las olas del mar, en las tierra entera y en todos las naciones y personas. En todos esos lugares busqué un hogar, un sitio donde poner mi residencia.

The Virgin of the Grapes by Mignard – Oil on Canvas (La Virgen de las Uvas de Mignard)

Y su mujer le respondió: Si Jehová nos quisiera matar, no aceptaría de nuestras manos el holocausto y la ofrenda, ni nos hubiera mostrado todas estas cosas, ni ahora nos habría anunciado esto. Y la mujer dio a luz un hijo, y le puso por nombre Sansón. Y el niño creció, y Jehová lo bendijo. Y el Espíritu de Jehová comenzó a manifestarse en él en los campamentos de Dan, entre Zora y Estaol.

Jueces 13: 23-25

Leave a comment